¿Cómo funciona?

Un exoesqueleto detecta el movimiento del usuario mediante sensores avanzados y proporciona asistencia en tiempo real en piernas y articulaciones, reduciendo la carga física y mejorando la estabilidad en cada paso.

  • 1º Sensores inerciales

    Una red de sensores de alta frecuencia detecta la posición, velocidad y aceleración de cada articulación en tiempo real, con latencia inferior a 10 milisegundos

  • 2º Procesamiento inteligente

    Un microcontrolador embebido analiza los datos de los sensores y calcula la asistencia óptima para cada fase del movimiento: apoyo, impulso y balanceo.

  • 3º Actuación biomecánica

    Motores sin escobillas aplican torque preciso en las articulaciones asistidas, complementando la fuerza muscular sin interferir con el movimiento natural.

  • 4º Retroalimentación continua

    El sistema se adapta constantemente: ajusta la asistencia según el terreno, la velocidad y la fatiga del usuario para mantener un rendimiento óptimo.